Amigos

Este es un señor que manda un mensaje al departamento de soporte y mantenimiento de computación. El mensaje era el siguiente:
"esparaversipuedenveniryarreglarmelabarraespaciadoradelteclado"

Estos eran dos pescadores que querían cruzar de una isla a otra. Uno era ciego y el otro tuerto, el ciego iba remando y el tuerto iba dirigiéndole. Mientras el ciego iba remando, casualmente le pasó a pegar al tuerto en el ojo bueno, entonces el tuerto le dice a su amigo:
¡Hasta aquí llegamos!
Entonces, el ciego tiró los remos y saltó creyendo que ya habían llegado a tierra.

Eran dos amigos que iban a salir con sus novias para diferentes lugares y deciden prestarse algo. Uno de ellos le presta el reloj, el otro le presta los zapatos.
Entonces se encontraron en la calle sin planearlo caminando por diferentes aceras y uno le grita al otro:
¿Qué hora es en mi reloj?
Y el otro le contesta:
¡Faltan 30 minutos para que te quites mis zapatos!

Pues mi mujer me ha dejado.
Lo siento, tiene que ser bien duro que te deje tu mujer.
¿Duro? ¡Fue casi imposible!

Un hombre agobiado por las deudas y presiones económicas, decide acabar con su desdichada vida lanzándose por la borda del yate de su compadre, y con una gran piedra atada al cuello:
¡Chao mi compái, lo voy a extrañar! le dijo, entre sollozos mientras se lanzaba al mar. Aún el compadre no se recuperaba de su dolor cuando repentinamente una mano que salía del agua le pedía desesperadamente ayuda:
¡Sáqueme rápido, compái! ¡Sáqueme rápido!
¡Qué bueno que se arrepintió mi compái!, decía mientras terminaba de subir a su compadre y la piedrota.
¡Qué bueno ni que ocho cuartos! ¡Lo que pasa es que allá abajo hay un buzo al que le debo 200 dólares!