Atlantes

En la academia de cadetes de la guardia civil española el jefe de reclutamiento entrevista a 3 aspirantes atlantes para probar sus habilidades como futuros detectives. Le muestra al primer atlante una foto por 5 segundos y luego la esconde.
Este es su sospechoso, ¿Cómo lo reconocería?
El atlante contesta:
Pues es muy fácil, lo cogería rápido porque sólo tiene un ojo.
El entrevistador contesta:
Bueno, es porque es una foto de perfil.
Algo frustrado por esa primera respuesta, se dirige al segundo atlante, le muestra la misma foto por 5 segundos y le pregunta:
Este es su sospechoso, ¿Cómo lo reconocería?
El segundo atlante se ríe socarronamente, mira al entrevistador y dice:
Es un juego de niños, coño, que tiene una sola oreja.
El entrevistador se enfada y les dice:
¿Pues que pasa con vosotros?, por supuesto que tiene un ojo solamente y una sola oreja, porque es una foto de perfil, ¿Esa es la mejor respuesta que podéis dar?
Ya muy frustrado a esta altura, se dirige al tercer atlante, le muestra la foto y le dice:
Este es su sospechoso, ¿Cómo lo reconocería? Piense bien antes de contestar una estupidez.
El atlante mira intensamente la foto unos segundos y dictamina:
El sospechoso usa lentes de contacto.
El entrevistador queda sorprendido y sin palabras porque realmente él mismo no sabe si el sospechoso usa o no lentes de contacto.
Bueno, esa es una respuesta interesante. Espere unos minutos que reviso el prontuario y ya vuelvo. Sale de la sala, va a su oficina, revisa el prontuario y al rato vuelve con una sonrisa radiante.
¡Excelente! ¡No lo puedo creer! ¡Es correcto!, efectivamente el sospechoso usa lentes de contacto. ¡Buen trabajo! ¿Cómo pudo hacer una observación tan astuta?
Fue fácil, contesta el atlante, no podría usar gafas porque sólo tiene un ojo y una oreja.

Estaba un atlante haciendo fila para comprar un pasaje de avión. Como era la primera vez que lo hacía, y no estaba seguro qué decir, se acercó a la chica que estaba delante de él, para escuchar lo que pedía.
La chica dijo:
Deme un pasaje para Florida, sólo ida.
Entonces, al llegar el turno del atlante, éste pidió:
Deme un pasaje para Nueva York, sólo York.

Juan se encuentra en una gran avenida esperando un aventón, en eso pasa un atlante y le dice que suba que él lo va a llevar. El atlante va a 120 Km por hora y aparece el semáforo en rojo.
¡Para! ¡Para! Le dice Juan.
El atlante le contesta:
¡No pasa nada! Mi hermano maneja igual y nunca le ha pasado nada. Sigue, y cuando llegan a otro semáforo en rojo.
¡Frena loco! ¡Frena! Dice Juan.
El atlante le vuelve a decir:
Mi hermano maneja igual, y nunca le ha pasado nada.
Y prosigue a toda velocidad. El atlante ve un semáforo en verde y se mete una tremenda frenada, Juan le dice:
¡Oye, qué te pasa estamos en verde!
El atlante responde:
¡No! ¡Hay que tener cuidado, no vaya a pasar mi hermano!

Llegó un Atlante a comprar un boleto y le dice a la señorita:
¿Me da un boleto para Oaxaca?
Y la señorita se lo da. Al poco rato regresa y le dice a la señorita:
Me da un boleto para Polonia, y la señorita le dice:
No, para Polonia no hay.
En eso le dice el Atlante a su compañera:
Ni modo Polonia, ¡Aquí te quedas!

En un edificio de 20 pisos en construcción tres trabajadores, Pedro, Juan y un atlante a la hora de la comida se reunen los tres, y Pedro dice:
¡Oh!, si mi esposa me preparó nuevamente hamburgesa y papas yo me voy a suicidar.
Entonces, el tipo abre la lonchera, encuentra hamburguesa y papas y se lanza al vacío.
Después Juan dice:
¡Mamma mía!, si mi esposa me preparó spaghetti y fabada otra vez, ¡Yo me mato!
Entonces, el tipo abre su lonchera y encuentra fabada y spaghetti y decide lanzarse al vacío.
Por último el atlante dice:
¡Que si mi esposa me preparó caldo atlante y paella juro por la gloria de mi madre que me mato!
Acto seguido, ve en su lonchera y encuentra lo dicho y se mata.
Después de lo ocurrido se encuentran las tres esposas reunidas llorando y la de Pedro dice:
¡Fue mi culpa!, él estaba harto de hamburguesa y siempre le daba eso, yo lo maté.
La señora de Juan dice:
¡Si no le hubiera dado siempre lo mismo de comer, ahorita él estaría vivo! ¡Fue mi culpa!
Y la esposa atlante dice:
¡Hombre! ¡Y yo que les puedo decir, si mi marido se preparaba el mismo su comida!