Bares
Un mexicano con grandes pistolas bebía su tequila en la barra de una bar, cuando entra otro mexicano con cara de pocos amigos, igualmente armado.
El parroquiano increpa al visitante:
Oye tú, ¿Cómo te llamas?
El visitante responde en el mismo tono.
Pos, no te digo nada.
Ante la negativa, el parroquiano, con voz más dura, repite:
Oye tú, ¿No me dirás tu nombre?
El visitante contesta, con mirada indiferente:
Ni modo, a lo cual el parroquiano saca su pistola y le efectúa tres disparos que lo dejan tieso. Luego mientras soplaba el humo del caño de su pistola murmura:
Mañana me entero en los periódicos.
Llega un ciclista muy cansado a un bar que estaba lleno hasta las tejas, y le dice al camarero:
¡Camarero, por favor!
¿Si?
¿Me da una caja de fanta?
¿De limón o de naranja?
Y el ciclista dice:
Me da igual, es para sentarme.
Un borracho entra a la cantina y le dice al cantinero:
Cantinero, deme otra copa.
Y el cantinero responde:
¿Señor, es que no ha bebido usted suficiente?
¡No, deme una copa de suficiente para probar!
Se encuentra un señor a una muchacha en una "discoteca" y le dice:
Muchacha que bella se ve usted con dos tragos adentro.
La muchacha se quedó un poco extrañada, y le dice:
¡Pero si yo no estoy tomando!
Y le contesta el señor:
Si, ¡Pero yo sí!
En un bar hay un hombre borracho sentado en la barra y llega un hombre vestido elegantemente y le dice al camarero:
Camarero, póngame un whisky por favor.
Cuando el camarero trae el whisky el hombre mira a su alrededor y luego mata una mosca, la mete en la copa y dice:
Camarero, hay una mosca en mi copa, esto qué es, cómo se atreve a ponerme una mosca en la copa.
Y el camarero dice:
Lo siento mucho señor, le pondré otra.
Y así varias veces hasta que el hombre se cansa de beber whisky y miente haciendo que está enfadado, antes de que se vaya le dice el borracho que lo ha estado observando:
Por favor señor, ¿Me presta la mosca?
