Bares

Un pingüino entra en un bar y se dirige al camarero.
Perdone, ¿por casualidad ha visto usted a mi hermano?
No sé, ¿cómo es?

Entra un padre con su hijo en un bar.
El padre al camarero:
Póngame una cerveza.
Y para el niño, ¿Una mirinda?
No, que el niño ya ha mirindao.

Un tío entra al bar y le dice al camarero:
¡Eh, camarero!
¿Qué quieres?
Póngame un café
¿Solo?
Bueno, póngame dos.

Este era un hombre que le gustaba tanto la música Salsa, que todo lo que la gente tenía que decirle a él, lo quería de una forma salsosa y con ritmo; una noche estaba en un bar como de costumbre tomándose un par de tragos sentado al lado del pianista, que por cierto estaba tocando una tonada en salsa, y de repente un amigo llega todo alterado y le comienza a decir que tiene una noticia muy importante que decirle, y éste con toda la calma del mundo le dice:
Cálmate compa que tu sabes que todo lo que me vas a decir tiene que ser con salsa.
Y el amigo lo interrumpe de nuevo y le dice:
Es muy importante lo que tengo que decirte, y este vuelve y le dice:
Con salsa, dímelo con salsa por favor.
Y el amigo ya cansado de esto, aparta al pianista y comienza a tocar:
"To-qui-ti-to-con", se te murió tu mamá, "Ti-qui-to-con"...

Va una niña a un bar y le pide al camarero:
¡Nenenenere de pipas!
Y el camarero le responde:
¿Una bolsa de qué?