Borrachos
Este era una vez que un señor llega borracho a su casa a las 4 de la mañana, y como no tenía llave se dirigió al patio de su casa, de repente ve que el perro de su casa tiene un lorito muerto en la boca, y el tipo dice:
¡Dios mío!, si es el lorito de la señora del lado.
Al señor le dio pena y puso al lorito en la jaula de la vecina y se acuesta a dormir. Al otro día se despierta y ve que su esposa está llorando y le pregunta:
¿Amor, por qué estas llorando?
Y le dice su esposa:
Es que se murió la vecina del lado.
Y dice el esposo:
Cómo va a ser, si ayer la vi bien y en perfectas condiciones.
Y le dice la esposa:
Es que le dio un infarto esta mañana. Porque ayer había enterrado al lorito que se le murió y se le apareció en la jaula esta mañana.
Iba un borrachito a una cantina. Al entrar le dice al cantinero:
Deme una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el borracho contesta:
Ahorita no traigo dinero.
Por lo que lo saca a golpes. Al día siguiente vuelve a ir y dice:
Dame una botella para mí, una para usted, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero se las da, y al terminar le pide la cuenta, el cantinero le cobra la cuenta y el borrachito contesta:
Se me olvidó traer el dinero.
Por lo que otra vez el cantinero la saca a patadas.
Al tercer día el borrachito vuelve a la cantina y le pide al cantinero:
Dame una botella para mí, y otra para todos los que estén aquí.
El cantinero le pregunta:
¿Y a mí por qué no me mencionó?
Porque usted es bien violento cuando toma.
Un niño le pregunta a su padre muy interesado:
- Papá, ¿cómo se sabe que una persona está borracha?.
- Pues fácil hijo, ¿ves esos dos hombres que vienen por ahí?, si yo estuviera borracho vería cuatro.
- Papá, ¡Si sólo viene uno!.
Era una vez que un borrachito estaba arriba de un poste, y llega la policía y
le dice:
¡Bájese de ahí!
Y el borrachito se baja y el policía le pregunta:
¿Quién es usted?
Y le contesta:
¿No se acuerda de mí?
Y le dice el policía:
No, dígame quién es usted.
Pero, ¿en serio que no se acuerda de mí?
Ya le dije que no, dígame quién es.
¡Soy el mismo que estaba en el poste!
Se encuentra un borracho llorando frente a un letrero, y pasa un amigo y le pregunta:
¿Por qué llora?
El borracho indica el letrero y dice:
Ya no hay verguenza en este país, ahí dice "Se vende madre sin sentimiento."
El amigo le dice:
¡No sea bruto!, ahí lo que dice es "Se vende madera, zinc, cemento."
