Campesinos

Dos campesinos se encontraban en un bar y uno le dice al otro:
En mi pueblo se dan unas calabazotas grandotas, pero grandotas, como de 2 metros.
Y el otro le contesta sorprendido:
¡No me diga!, y para no dejar mal a su pueblo, él también le dice:
En mi pueblo se hacen unas cazuelotas pero cazuelotas, como de 2 metros.
Y el otro le pregunta:
¿Y para qué son esas cazuelotas?
Y le contesta:
Bueno, ¡Es para cocinar sus calabazotas!

¿Cómo hace un elefante para bajar de un árbol?
Pues se sienta sobre una hoja y espera el otoño.

A un señor se le había muerto una hermana; y un buen amigo de él le pregunta:
Oiga compadre, ¿Y de qué murió su hermana?
El señor responde:
Pues, de acuerdo a los médicos parece que se murió en un maizal.
Su amigo:
¿Y eso por qué?
Pues, los médicos dicen que se murió de heridas contusas.

Un paleto le dice a su madre:
Ma ma madre, recojo las olivas negras que hay por el corral.
¿Olivas negras? hijo, si son cagalutas de la cabra.
Ya decía yo que no tenían hueso.

Eran dos compadres campesinos, uno era rico porque tenía 3 burros y el otro no tenía ninguno. Un día se le ocurrió robarle un burro a su compadre y dijo, si se lo robo le van a quedar dos. Entonces el compadre al caer la noche le roba el burro y lo mete en su corral. Al día siguiente el otro compadre le dice al que le robó el burro:
Compadre, me robaron un burro, pero ya sé lo que voy hacer, dijo en un tono enojado.
Entonces, el otro muy asustado por las palabras del enojado compadre se dijo a si mismo, le voy a regresar el burro porque talvez piensa matar al que se lo robó. Entonces el compadre le devuelve el burro al corral. Al día siguiente el compadre le dijo con tono de felicidad:
Compadre, ya me devolvieron el burro.
Y al compadre se le ocurre preguntarle:
Oiga compadre, ¿y qué pensaba hacer si no encontraba al burro?
Y el otro compadre le contestó:
¡Pues vender la silla, compadre!