Caníbales
Un hombre viaja por la selva en su avioneta y esta se le descompone, el hombre empieza a explorar el lugar y al quitar unas ramas se le aparece un caníbal. El hombre corre a toda velocidad y el caníbal detrás de él. El hombre se va quitando la ropa para distraerlo, pero el caníbal sólo la huele, y así se la pasan corriendo hasta que anochece y el hombre va a dar al cráter de un volcán.
El hombre se dice:
¿Qué haré si me tiro?, pues me muero, y si me quedo aquí, me come este caníbal.
De repente aparece el caníbal detrás de él y este le dice:
¡Te toca a ti!
Iba un hombre caminando por la selva, cuando de pronto lo rodearon un grupo de salvajes caníbales, y se les veía que no tenían muy buenas intenciones.
Ahora si, ¡Ya me llevó el demonio!, dijo el hombre.
En eso, el cielo se abrió, apareció un rayo de luz y se escuchó una voz:
¡No, todavía no!
