Chistes Cortos
No desayuné pensando en ti, no almorcé pensando en ti, no cené pensando en ti, y no dormí porque tenía hambre.
Este era un niño tan feo, pero tan feo, que cuando iba a salir a la calle, para darse ánimos le preguntaba al teléfono:
¿Quién es el niño más bonito?
Y el teléfono sonaba tu tu tu tu tu tu tu tu tu...
Un ciego le pregunta a un cojo:
¿Qué tal andas?
Y el cojo le contesta:
Pues ya ves.
El taxista dijo:
No cabe duda.
Entonces, duda se fue caminando.
Era un niño tan bruto, tan Bruto, que cuando la maestra borraba la tarea del pizarrón, él la borraba del cuaderno.
