Crueles
Había una vez un niño tan feo, pero tan feo, que un día su mamá lo llevó de camping y en la noche, los coyotes prendieron fogatas para que no se les acercara.
Una señora con su hijo estaban empujando el carro hacia el barranco y su hijo le dice:
Mamá, mamá, ¿por qué empujamos el carro?
Y la mamá le dice:
¡Cállate que se va a despertar tu padre!
Era un tipo tan, pero tan feo, que cuando se murió, el diablo dormía con la luz prendida.
¡Mamá, mamá!, gritaba un niño.
¿Qué pasa hijo?, preguntó la mamá.
¡Un niño de la escuela me pegó!
¿Y quién era?
No sé como se llama.
Entonces, ¿cómo lo vamos a reconocer?
Aquí tengo su oreja, ¿crees que sirva de algo?
¡Noticia de último minuto!
Bomba cae en cementerio, felizmente ningún herido, todos muertos.
