Exageraciones

Era una vez un señor tan rico, pero tan rico, que se lo comieron.

Erase una vez un loco, pero tan loco, que fue a meterse al manicomio él solo.

Erase una vez una casita tan chiquita, pero tan chiquita que cuando entraba la luz del sol se tenía que salir la gente.

Erase una vez un gordo, pero tan gordo que para encontrarse el ano tenia que buscarlo en un mapa.

Erase una vez un niño tan feo, pero tan feo, que cuando nació el doctor dijo "si no llora, es el hígado".

Erase una vez una gorda, pero tan gorda, que cuando llegaba a su casa su panza llegaba media hora antes.

Era un tipo tan gordo, tan gordo, que era más fácil brincarlo que darle la vuelta.

Era un tipo tan feo, pero tan feo, que cuando comía limón, el limón hacia caras.

Era un tipo tan enano, pero tan enano, que cuando se sentaba en el suelo le colgaban los pies.

Era un hombre tan feo, tan feo, tan feo, que cuando nació el médico le dijo a su madre:
Tranquila, hemos hecho lo posible para que no saliera.

Era un tío tan gordo, tan gordo, que para hacerse una foto carnet, lo cogieron con una vista aerea.

Era una mujer tan gorda, tan gorda, que cuando se ponía un bikini blanco y negro Green Peace la salvaba de los pescadores.

Era una casa tan chiquita, pero tan chiquita, que cuando llevaron un cuadro de la Santa Cena, los apóstoles se quedaron afuera.