Había una vez…
Había una vez un tipo tan tacaño, que se tomó una foto del cuello para abajo para que no le saliera cara.
Había una vez un tipo tan torpe, que hasta tropezaba con su sombra.
Un huevo se metió a la mafia y lo quebraron.
Un banano llegó tarde a casa y lo pelaron.
Había una vez una naranjita que estaba cruzando la pista, en eso pasó un camión y, ¡Crush!
Esta era una iglesia que quedaba tan lejos, pero tan lejos, que Dios no alcanzaba a llegar.
