Hombres

Este presidiario pasa por la celda de otro presidiario y ve que éste está escribiendo una carta. Al otro día pasa el mismo presidiario curioso y le pregunta:
Oye, ¿Qué decía esa carta que estabas escribiendo?
Y el otro presidiario le contesta:
¡No sé, no me ha llegado aún!

Un adicto a Internet envía un correo electrónico a todos sus amigos diciendo:
Me he afiliado a una asociación de ayuda a los adictos a Internet y nos encontramos en irc para asistir a los foros desde la medianoche hasta las 4 de la madrugada.

Había una vez un hombre tan, pero tan flaco, que un día metió los dedos en el enchufe, y la electricidad erró la patada.