Jaimito
Jaimito le dice a su padre:
Papá, papá, no quiero ir al colegio.
¿Por qué Jaimito?
Primero, tengo sueño.
Segundo, me aburro.
Tercero, se ríen de mí.
¡Pues, tienes que ir!
Primero, es tu obligación
Segundo, tienes 37 años.
Tercero, eres el director del colegio.
Jaimito, ¿tú no rezas antes de comer?
No, mi madre es buena cocinera.
Oye Jaimito, ¿copiaste el examen de Juanito?
No, maestra.
¡Claro que sí, y no me mientas! Donde Juanito puso, "no sé", tú pusiste "yo tampoco".
Llega Jaimito de la escuela después de haber presentado sus exámenes finales y el papá le pregunta:
A ver Jaimito, ¿Cómo te fue en los exámenes?
Papi, los maestros que me evaluaron eran muy religiosos.
¿Por qué Jaimito? Pregunta el papá.
Porque cuando corregían el examen solamente exclamaban "Ay Dios mío", "Santísimo", "Madre de Dios".
Jaimito llega del colegio y le dice a su madre:
Mamá, mamá, hoy hemos aprendido en el colegio que el mundo da vueltas.
Por la tarde su madre lo manda a comprar, pasa 1 hora, 2 horas, tres horas, cuatro horas, y la madre viendo que no volvía se asoma por la ventana, y ve a Jaimito sentado en las escaleras de la entrada.
Sale y se sienta a su lado y le pregunta:
Jaimito, ¿Cuándo vas a ir a comprar?
A lo que el niño responde:
Como el mundo da vueltas estoy esperando a que pase un supermercado por aquí.
