Ladrones
A un señor lo asaltan y le dicen:
Dame tu celular.
014304516
Dos ladrones se paran frente a la vitrina de una joyería y empiezan a contemplar un hermoso collar de diamantes. Un ladrón le pregunta al otro: ¿Cuánto crees que nos darían por esa joya?
El otro ladrón le responde:
Pues, yo pienso de 5 a 8 años de cárcel.
Dicen que un ratero estaba caminado por un centro comercial, buscando una victima; pero no había ninguna y era tarde. Hasta que ve en la puerta de una tienda a una viejita, y dice:
¡Ésta es mi oportunidad!
Se acerca poco a poco y le quita la cartera a la viejita y se pone a correr a toda velocidad por la calle central, y la viejita grita:
¡Agárrenlo que es ratero!
Y sigue corriendo, otras personas ven el hurto y gritan también:
¡Agárrenlo que es ratero!
Ya cruzaba una cuadra y salían unos estudiantes de un instituto, y ven a la viejita con las otras personas persiguiendo al ratero, y se acoplan al grupo y todos gritan:
¡Agárrenlo que es ratero!
La gente que perseguía al hombre eran cerca de 300 personas, y sólo los separaba 10 metros, y cuando lo estaban por atrapar, el ratero sube por las ventanas de un edificio y la gente indignada desde abajo gritaba:
¡Agárrenlo que es ratero!
El hombre seguía subiendo, ya había alcanzado unos 20 metros de altura llega a una ventana de la cual se agarra, pero ésta se rompe con el peso del hombre, el que se va de espalda y cae al precipicio.
Entonces, el hombre en un momento de desesperación grita:
¡AGARRENME QUE SOY RATERO!
Un amigo le dice a otro:
Antes, todas las mujeres iban detrás mío.
¿Y ahora por qué no?
Es que ya no robo bolsos.
Un ladrón va a asaltar a un tipo y lo hace con un alicate de presión mordiéndole la panza fuertemente mientras el asaltado lleno dolor gritando dice:
¡Llévate todo, por favor toma mi cartera, ay ay que dolor, pero no aprietes más el alicate en mi panza llévate todo mi dinero!
En lo que el ladrón agarra la cartera y el dinero afloja el alicate y se prepara para irse corriendo, pero el asaltado lo detiene y le dice:
En el zapato hay $5.000.
Y el ladrón dice:
Y por qué me dices eso, yo no te iba a revisar el zapato.
¡Coño, para que te compres una pistola, que eso duele muchísimo!
