Locos
Un señor llama por teléfono y pregunta:
Aló, ¿Ese es un manicomio?
El otro señor contesta:
No, ¿Cómo se le ocurre? ¡Aquí, no hay teléfono!
Estaba un señor tirando manotadas al aire, cuando llega un amigo y le pregunta:
¿Oyes, que estás matando?
Y le contesta:
Pispirinas.
Y, ¿cuáles son esas?
No sé, todavía no mato ninguna.
En un manicomio se encontraba un loquito sobre la pared del patio. Lo observa un enfermero y le pide que baje, a lo que el loco contesta:
¡No me bajo, no me bajo!
El enfermero tras mucho insistir, decide consultar al médico de guardia para que él lo intente. El médico le pide al loquito que se baje, y de nuevo contesta:
¡No me bajo, no me bajo!
El médico, al igual que el enfermero, tras mucho intentar convencerlo, decide hablar con el director del manicomio, obteniendo éste el mismo resultado. En eso pasa otro loco junto a ellos, y les dice con aire de interesante.
Yo puedo bajar a ese loco.
Y los tres, intrigados por ver que es lo que iba a hacer, le piden que lo intente. El loco saca un cuchillo de madera y amenaza al que estaba sobre la barda:
Hey loco, bajate, o corto la pared.
Y el loco que estaba sobre la pared se baja asustadísimo, y el otro loco, guarda su cuchillo, y se va.
el enfermero, el médico y el director le preguntan al loco que estaba sobre la pared que por qué se había bajado con tanta prisa, y éste les contesta:
Es que ustedes no conocen a ese loco, ¡Es capaz de cortarla!
Un militar, al que le asignaron la misión de llevar 4 locos al manicomio, se le pincha un neumático. En eso se le escapa un loco, como debe entregar los 4 locos se ve muy desesperado, en eso pasa un transeúnte y él le ofrece 100 dólares para que se haga pasar por loco. El señor acepta la oferta y se monta en el vehículo. Cuando llegan al hospital el soldado entrega a los locos, y el señor le dice:
¿Y mis 100 dólares?
Y el soldado dice:
Mire doctor, este loco se fijó con la idea que yo le debo 100 dólares.
En una montaña vivían dos personas con lagunas mentales, cada una en diferente cabaña. Un día uno fue a visitar al otro, ellos no se llamaban el uno al otro por su nombre siempre usaban el sinónimo de locos, llega uno y toca la puerta.
De pronto el que está adentro le contesta:
No estoy.
Y se vuelve a repetir la acción y el otro le contesta:
No estoy, loco, no estoy.
Y luego le dice el que estaba tocando:
Que mala suerte tiene este loco, yo que le traía $300.
Y le dice, el otro de adentro que supuestamente no estaba, déjame ir a buscarme a lo mejor me encuentro.
Y al momento llega el otro y dice:
Ya regresé, acá estaba, lo que pasa es que no me había visto, pero ya me encontré.
Y luego dice el otro:
Uff, hasta ahora tu regresas, pero yo ya me fui.
