Locos
Estaban todos los locos conversando de pronto llega el cuidador y les dice a todos los demás locos que era hora de bañarse, entonces todos corrieron hacia la piscina excepto uno, entonces este vio que uno de los locos se estaba ahogando entonces este corrió ha rescatarlo, y lo rescata, al día siguiente el director del centro lo llamo y le dijo hemos visto su valentía y hemos llegado a un acuerdo de que usted no es loco, porque salvo a su amigo pero sucedió algo trágico al loco que usted salvo lo encontramos colgado hoy en la mañana, entonces el loco dijo: Ah, es que como estaba mojado yo lo colgué para que se secara.
Estaban dos locos planeando escaparse del manicomio y uno le dice al otro:
Ve a ver el tamaño de la pared, si es baja la saltamos y si es alta tendremos que buscar otra forma de salir.
Va el loco a ver la pared, vuelve. Y el otro loco le dice:
¿Qué pasó?
No vamos a poder escapar.
¿Por qué?
Porque no hay pared.
¿Para quién es esa carta?, le dice el director de un manicomio a un loco que está escribiendo.
Para mí mismo.
Y, ¿qué te pones?
¡Cómo quieres que lo sepa si aún no la he recibido!
Se escapan dos locos de una clínica psiquiátrica. En su huida llegan a una estación de tren y suben al tren contentos de su buena suerte; Resulta que aquel tren llevaba una compañía de marina de maniobras y al ver tanto marino le dice uno a otro: Oye loco, esto no es un tren, ¡esto es un barco!. El otro dice: Vamos a tirarnos al agua antes de que zarpe, y se tira. El que está aún en el tren le pregunta: ¿Cómo está el agua?.... y contesta el otro desde el suelo del anden: ¡Tírate por el otro lado que por aquí hay muchas rocas!
Este era un manicomio lleno de locos, todos haciendo algo. De pronto un loco se levanta y dice:
Yo soy el enviado de Dios.
Otro se levanta y dice:
¡No mentiroso! ¡Yo soy el enviado de Dios!
Y se levanta otro:
Yo soy el enviado de Dios.
Y así todos se comenzaron a pelear entre ellos, cada uno diciendo lo mismo. De pronto alguien gritó aún más fuerte y todos escucharon:
Tranquilos, no sé que les pasa, ¡Porque yo no he enviado a nadie!
