Niños
Pepito le pregunta a su mamá que está esperando un hijo:
Mamá, mamá, ¿Tu quieres mucho a mi hermanito?
Sí, Pepito.
Entonces, ¿Por qué te lo comiste?
Mamá, en la escuela me dicen que soy un interesado.
¿Quién te lo dijo hijo?
¡Si me das cinco pesos te lo digo!
En un colegio de Santiago de Chile había una profesora que le daba un dulce al niño que le respondía correctamente. Un día le pregunta a Pablito:
Pablito, ¿Cuántos años tengo?
Y Pablito le dice:
Por la forma en que camina 20, por la forma en como se viste 20 y por la forma en que nos trata 20, en total como 60, señorita.
En una bodega llega un niño y le pregunta al bodeguero:
Señor, ¿Tiene café?
El señor le responde que sí.
El niño responde:
Entonces, deme un kilo de espaguetis.
Al otro día regresa el niño y pregunta:
¿Tiene azúcar?
El señor responde que sí.
Entonces, deme una lata de atún.
Y todos los días era el mismo cuento, venía el chico, preguntaba por una cosa y llevaba otra.
Hasta que un día el bodeguero se enojó y le dijo:
No le pienso vender más a usted ni a su familia, el niño va a su casa y le cuenta a su papá lo que el señor le dijo, y el papá todo preocupado se dirige a la bodega.
Señor, ¿Qué es lo que pasa?
Y el bodeguero le contó el caso, el papá dice:
Tiene usted toda la razón, ese hijo mío que no se compone, pero no se preocupe ahora mismo voy a la casa me quito el zapato y le doy con la correa.
Mamá, ¿cuando nos morimos en qué nos convertimos?
En polvo.
¿Sí mamá?
¡Sí hijo mío!
Pues mamá, mira debajo de la alfombra que tienes un muerto.
