Niños
Va el niño y le dice al padre:
Papá, me quiero casar con mi abuela.
Y el padre le dice:
¿Cómo te vas a casar con mi madre?
El niño le responde:
¿Y como tú te casaste con la mía y yo no dije nada?
En una clase mixta, llega la profesora y pregunta:
Juanito, ¿Qué quieres ser cuando grande?
¡Quiero ser doctor señorita!
Muy bien Juanito, ¿Y tú Alejandro?
¡Quiero ser fontanero!
Muy bien Alejandro!
¿Y tú clara?
Yo quiero ser mamá profesora.
¡Que fantástico, ¿Y tú Jaimito?
¡Yo, yo quiero ayudar a Clara a ser mamá!
Dos comadres se encuentran en el mercado y le dice una a la otra:
Ay, comadre no sé que hacer con mi hijo, es muy, pero muy tonto, yo creo que es el más tonto de los niños.
A lo que la comadre responde:
No, no, no, mi hijo debe ser más tonto, seguro le gana al suyo.
No, no, no, mire nada mas, en eso la primera comadre llama a Pablito su hijo y le dice:
Mira Pablito, ve a la casa y me buscas a ver si estoy.
El niño partió, en el momento la segunda comadre le dice:
Ay, eso no es nada mire esto:
En eso llama a su hijo Rodriguito, y le dice:
Mira Rodriguito, toma $10.00 y ve a comprar una televisión a color, y se va.
Luego, en el camino se encuentran los niños y le dice uno al otro.
Híjole mano, mi mamá es re-tonta muy pero muy tonta.
A lo que el otro responde:
No mano, mi mamá seguro que es mucho más tonta que la tuya.
No puede ser.
Oye esto, me mandó a la casa a ver si estaba y ni siquiera me dio las llaves para entrar.
Y el otro le contesta:
Pues eso no es nada, la mía me dio $10.00 para comprar una televisión a color, y no me dijo de que color la quería.
Una vez llega Pedrito con su mamá y le dice:
Mamá, mamá, eres una mentirosa.
La mamá le pregunta:
¿Por qué dices eso Pedrito?
Porque me dijiste que mi hermanito era un angelito.
La madre dice:
Sí Pedrito tu hermanito es un angelito.
Pedrito dice:
¡No, no es cierto!
Entonces la madre le pregunta el por qué y él le dice:
Porque lo tiré por la ventana y no voló.
Pepito llega a su casa y le dice a su mamá:
Mami, aquí está mi boleta de calificaciones.
La mamá la toma, la observa y dice:
¿Quuueeee? ¡Estas calificaciones merecen una golpiza!
El niño le contesta:
¿Verdad que sí mamá? ¡Vamos, yo sé dónde vive la maestra!
