Otros...
En un parque de la ciudad había dos estatuas, una de un hombre y la otra de una mujer. Las estatuas estaban una en frente de la otra por muchos años. Una mañana se apareció un ángel y les dijo:
Por haberles dado tanto placer a la gente de esta ciudad, les voy a conceder que vivan como seres humanos por 30 minutos para que hagan lo que ustedes quieran.
Y con esas palabras las estatuas se convirtieron en seres humanos. Se miraron, se sonrieron e inmediatamente corrieron hacia unos arbustos cercanos y se ocultaron entre las matas. El ángel se sonrió mientras oía risas y ruidos de las hojas y ramas quebrándose. Después de quince minutos salieron las estatuas, contentas y sonrientes. Algo sorprendido, el ángel mira su reloj y les dice:
Todavía les quedan quince minutos.
¿No les gustaría continuar?
La estatua macho le pregunta a la estatua hembra:
¿Quieres hacerlo otra vez?
Sonriendo, la estatua hembra le dice:
¡Sí, pero esta vez tu sostienes a la paloma mientras yo me le cago en la cabeza!
Un chileno llega a Nueva York y cuando se le acaban los cigarrillos, va a la bodega de la esquina.
Sin saber inglés, con señas describe lo que quiere y trata de pronunciar. "Malboro".
La chica de la bodega se agacha a buscar los cigarrillos debajo del counter.. y se le escapa un "pedo".
Como si nada se levanta y pone el paquete en el mostrador y le dice: "Two fifty".
El chileno indignado le contesta... "tu fifty...??
Tai' más Tonta...!!!!, la del peo "Fifty tú...... !!!"
En un estadio se está celebrando la final del concurso mundial de padres. El estadio está abarrotado, más de 100.000 personas. El arbitro presenta al primer finalista:
El primer finalista es Mariano con 1.000 hijos en toda su vida. Y todo el público le aplaude y le anima.
¡Bien, bien, bravo!
Continúa el arbitro:
El segundo finalista es Patricio, con 2.000 hijos en toda su vida.
Y todo el público:
¡Bravo, bravo, viva!
Y por fin, dice el arbitro:
El último finalista es Juan, y todo el público:
¡Papi, papi!
Llega un patito a una cantina y le pregunta al cantinero:
¿Tiene uvas?
A lo que el cantinero responde:
No.
Entonces, el patito se va, regresa, y vuelve a hacer la misma pregunta:
¿Tiene uvas?
Y el cantinero responde enojado:
¡No! Y le dice:
Mira, si vuelves a hacerme la misma pregunta, te voy a clavar los pies al piso.
Entonces el patito sale asustado, regresa y pregunta:
¿Tiene clavos?
Y el cantinero responde:
No.
Y el patito dice:
Entonces, ¿tiene uvas?
Esta era una gorda que estaba esperando guagua pública (autobús) y la guagua pública que estaba pasando estaba llena, y el chofer manda a una persona:
Grítale que la guagua está llena.
Y el tipo gritó:
¡Va llena, va llena, va llena!
Y la gorda le grita:
¡Tu madre, tu madre, tu madre!
