Otros...
La ley del alumno:
-El alumno no tira tizas.
Estudia la gravedad.
-El alumno no duerme.
Descansa.
-El alumno no insulta a los profesores.
Les recuerda lo que son.
-El alumno no suspende.
Le suspenden.
-El alumno no masca chicle en clase.
Estudia la masa y el volumen.
-El alumno no le pega a sus compañeros
Sólo les intenta maquillar.
-El alumno intenta ser modesto.
Pero que lo otros tengan siempre en cuenta quién es el mejor.
-El alumno no chilla.
Intenta relacionarse o desfogarse.
-El alumno no dice palabrazos.
Añade palabras a su diccionario mental.
-El alumno no destroza el Instituto.
Lo decora.
Hombre transparente busca a mujer invisible para hacer cosas nunca antes vistas.
Era una mujer que tenía muchos hijos y todos llevaban el mismo nombre.
La madre va a sacarle el pasaporte a todos ellos, y el joven que los atiende le pregunta:
¿Cómo se llaman sus hijos?
Y ella le dice:
Todos se llaman Bernardo.
El joven asombrado le pregunta:
Señora, cómo hace usted, por ejemplo cuando los llama a comer.
Ella dice:
Sólo digo Bernardo y todos vienen.
El joven sigue preguntando:
¿Y cuándo quiere que se vayan a dormir?
La señora responde:
Llamo a uno y todos vienen.
El joven vuelve a preguntar:
¿Y cuándo quiere hablar con uno en especial qué hace?
La señora responde:
¡Entonces le hablo por su apellido!
Do you speak English?
¿Cómo dice usted?
Do you speak english?
¡No lo entiendo!
Le pregunto que si usted habla Inglés.
¡Ah sí, perfectamente!
Un hombre llega a una cafetería, se acerca a la barra y le pregunta al dependiente:
¿Tiene café frío?
El dependiente le responde:
¡No, no tenemos!
Bueno, deme uno caliente entonces.
Al siguiente día, el mismo hombre vuelve a la cafetería y pregunta:
¿Tiene café frío?
Recibió la misma respuesta negativa.
Así estuvo haciendo la misma pregunta y siempre la respuesta era la misma. Cierto día, el dependiente de la cafetería recordó a su ingenioso cliente y se dijo: No tarda en llegar aquel hombre pidiendo café frío así que se lo voy a tener listo para cuando él llegue. Al rato, el cliente vuelve a entrar y como de costumbre le pregunta:
¿Tiene café frío?
El dependiente con cierta sonrisa de satisfacción le dice:
Sí tenemos.
El cliente responde:
¿Me lo puede calentar, por favor?
