Papá, papá
Papá, papá, ya no quiero ir a Europa...
Y el papá le dice: ¡Cállate y sigue nadando!
Papá, papá, ¿Puedo ir a nadar?
Bueno, anda...pero ten cuidado con mojarte.
El niño le comenta al padre:
¡Papá, papá, el burro se ha caído al pozo!
A lo que éste le responde:
Pues, échale paja que agua no le va a faltar.
Este era un niño que le dice a su papá:
Papá, papá, ¿los bombones te dan pellizcos?
¡No! ¿Por qué?
Entonces, ¿me estaré comiendo una cucaracha?
Un tipo le cuenta a su papá:
Papá, estoy viendo elefantes rosados.
¿Y no haz visto a un psicólogo? Le pregunta el padre.
No, sólo elefantes rosados.
