Pepito
Pepito, hijito, necesito hablar contigo de un tema muy importante.
¿De qué tema papá?
De sexo.
Claro papá, ¿Qué quieres saber?
Esta era una vez que Pepito estaba en la escuela, y la maestra dice:
Voy a escoger tres personas que me digan una oración que tenga que ver con estatua.
María, dígame una oración con estatua.
Bueno maestra, pues yo fui al viejo San Juan y vi la estatua de Cristóbal Colón.
La maestra dice:
Muy bien, Juanita dígame usted.
Bueno maestra, yo fui a los Estados Unidos y vi la estatua de la Libertad.
Muy bien, Pepito dígame usted.
Bueno maestra, yo fui a casa de mi abuela tropezó conmigo, se cayó y estatua jodida.
Estaba el presidente dando una plática a unos niños de cierta escuela primaria, explicando los planes de gobierno para los próximos años, al terminar su largo discurso y notar que todos los niños estaban dormidos, decidió iniciar una sesión de preguntas y respuestas:
Bien niños, ¿Alguno de ustedes tiene alguna pregunta que hacer sobre la situación de nuestro país?
Y en ese momento toma Juanito la palabra en nombre de todos su compañeritos y le dice al presidente:
Sí señor presidente, yo tengo 3 preguntas que hacerle y estoy seguro que usted me va a responder:
Primera, ¿Quién mató a Luis González?
Segunda, ¿Quién mató a Mario?
Tercera, ¿Por qué está tan fregado el país?
El presidente quien empezó a sudar desde la primera pregunta, escucha aliviado el timbre que anuncia el recreo, mientras todos los niños salen desmesuradamente del salón.
Una vez concluido el recreo el presidente vuelve a preguntar:
Bueno niños, ¿Alguien tiene una pregunta?
Instantáneamente, Pepito se levanta y le dice:
Sí señor presidente, yo tengo 5 preguntas que hacerle:
Primera, ¿Quién mató a Luis González?
Segunda, ¿Quién mató a Mario ?
Tercera, ¿Por qué está tan fregado el país?
Cuarta, ¿Por qué el timbre sonó veinte minutos antes?
Y quinta, ¿Dónde diantre está Juanito?
Pepito llega feliz del colegio y le dice a su mamá:
Mamá, mamá, ¡Aprendí a escribir!
La mamá le dice:
¿Y qué escribiste?
Pepito responde:
Cómo voy a saberlo, si todavía no he aprendido a leer.
Pepito le pregunta a su maestra:
Maestra, ¿Me castigaría usted por algo que yo no hice?
No Pepito, ¡Por supuesto que no!
Que bueno porque no hice la tarea.
Pepito, ¿Por qué tan tarde?
Por el rótulo en la calle.
¿Cuál rótulo?
El que dice: "Escuela adelante, vaya despacio".
