Presos
Están dos presos y uno le dice al otro:
Te tengo una noticia buena y una mala.
Dime primero la mala.
Es que mañana van a fusilar a uno de los dos.
¿Y la buena?
Es que ese no soy yo.
Estaba un preso en su celda, y llega un nuevo preso, y entre los dos empiezan a platicar y el nuevo le pregunta:
¿Y tú por qué estás aquí?
Y el otro preso contesta:
¡Pues porque no me dejan salir!
Viene el jefe de la cárcel y dice:
¿Quién tiene quejas?
Y todos se quedan callados, nadie dice nada, pero hay una persona que levanta la mano y dice:
Yo sí tengo una queja.
¿Cuál es la queja?
La queja es que es poco segura la instalación, pues no hay salida de emergencia.
Era un señor preso en la cárcel en la cual, todo lo que entraba y salía de ella era minuciosamente registrado.
Un día la esposa del preso le mandó una carta a su marido en la cual decía:
Lorenzo, necesito que me digas en qué momento debo escarbar la huerta para sembrar papas.
contesta el marido:
No vayas a escarbar nada querida porque en la huerta están enterradas todas las armas que escondí.
Luego de tres días Lorenzo le vuelve a escribir una carta a su esposa:
Querida, supongo que la policía ya fue a la casa a buscar las armas, y escarbó todo el patio, ahora ya puedes sembrar las papas.
Dos presos se encuentran en el patio de la cárcel, y uno de ellos está enojadísimo.
Al verlo, su compañero le pregunta:
Pedro, ¿te pasa algo?
¡Estoy indignado! ¡Me echaron 40 años, y sólo tengo 25!
