Profesiones
Llovía torrencialmente y hacía un frío del carajo. A las dos de la mañana suena el teléfono en casa del médico.
Dígame, pregunta el doctor.
Doctor, dijo la voz del paciente, ¡Venga enseguida! ¡Creo que voy a morir!
El médico se vistió apresuradamente, salió a la calle y caminó 5 Km hasta la casa del paciente. Llegó, lo examinó con detenimiento y le preguntó seguidamente:
¿Ha hecho ya testamento?
No doctor, respondió pálido el paciente.
¡Hágalo enseguida! ¡Llame inmediatamente al notario! ¿Tiene parientes?
Sí. doctor.
¡Llámelos inmediatamente! Usted cree en Dios, ¿verdad?
Sí, doctor.
Haga venir inmediatamente a un sacerdote.
Pero doctor, ¿quiere decir entonces que estoy a punto de morir, que estoy muy grave?
Claro que no, estalló el médico, ¡Usted está perfectamente bien y tiene vida para largo! Lo único que me molesta es ser el único imbécil que tiene que dejar la cama a las dos de la mañana, en una noche como esta, para venir hasta su casa.
Dos amigos se encuentran nuevamente luego de 10 años.
Tanto tiempo sin verte, amigo.
¿Cómo está tu familia?
Bien, ¿Y tu hijo, cómo anda?
Bárbaro, es mecánico dental.
¿Qué hace?
Desarma coches con los dientes.
En la oficina:
¡Señor Gutiérrez! ¿No sabe que está prohibido beber durante el trabajo?
No se preocupe, ¡No estoy trabajando!
Era un señor que le llevaron ante el juez, y el juez le dice:
¡Pero hombre, no le dije que no quería volver a verlo por aquí!
¡Sí señor juez, eso mismo les dije yo a los policías, pero no me hicieron caso!
El animador con los concursantes de televisión:
—¿Cuál fue la obra cumbre del escritor italiano, Dante Alighieri?
—(¡¿?!)
—Le voy a ayudar: se llama La di-di…
—(¡¿!¡?!)
—Le voy a ayudar más: se llamaba La di-vi, La di-vi…
—(¡¿?!¿¡!?)
—Por última vez: se llama La divina…, La divina…
—No. ¡No la’divino!
