Religiosos

Se encuentra una mujer orando y le dice a Dios:
Dios, tú sabes cuánto deseo casarme, consígueme un hombre inteligente.
Le contesta Dios:
Hija, eso si que está difícil, pues los hombres inteligentes, no se casan.

Estaba Jesús con todos sus discípulos y Jesús dice:
Todos los que vienen conmigo traigan una piedra. Y judas dice en su mente, -yo no voy a traer ninguna piedra, yo no soy loco. Y después Jesús les dice que suban la colina que estaba ahí, y judas dice: Menos mal yo no traigo piedras. Y allá arriba Jesús les pide a cada uno de ellos la piedra que traían para convertirla en comida. Y solo judas no comió por estúpido.
Al día siguiente Jesús no dijo nada acerca de recoger una piedra, y Judas dijo hoy me voy a traer mi piedra yo no me quiero morir del hambre. Y él trajo su piedra hasta la cima de la colina, con tanto esfuerzo. ya allá arriba judas le dice al señor:
Bueno señor aquí traje mi piedra, ¿me la puede convertir en comida?
y el señor dice: Por supuesto.
y después un discípulo le dice al señor:
y ¿Qué hay de nosotros?
Ahí déjenlo a él, nosotros nos vamos a pedir pizza...

El Padre muy preocupado porque sus feligreses estaban llegando muy tarde a misa, pregunta:
¿Verdad que ustedes están viniendo tarde a misa porque se quedan viendo el Chapulín Colorado? ¡Que levante la mano el que viene tarde por ver el Chapulín Colorado!
Todos los miembros se quedan viendo entre sí como perplejos porque han sido descubiertos por la revelación del sacerdote, y como no podían ocultarlo más uno por uno comenzaron a levantar su mano. A lo que el sacerdote dice:
¡Ahaaaa! ¡Lo sospeché desde un principio! ¡No contaban con mi astucia!

Un amigo estaba delante de mí saliendo de la iglesia un día, y el sacerdote estaba de pie en la puerta saludando a los feligreses como lo hacía siempre. El agarró a mi amigo de la mano lo tiro hacia un lado.
El sacerdote le dijo: “Tu necesitas unirte al Ejercito de Dios”
Mi amigo respondió: Yo ya estoy en el ejercito de Dios, padre”
El sacerdote preguntó: “¿Por qué entonces no te veo en misa a excepción de la Navidad y la Pascua de Resurrección?”
Él le susurro de vuelta: “Es que estoy en el servicio secreto.”

Había una vez un hombre tan bueno y millonario que le regalaba dinero a los pobres. El hombre teniendo dinero no se arreglaba bien. Un día el hombre dijo:
Caramba yo siendo millonario no me visto bien, de ahora en adelante tendré un nuevo look. El hombre se cortó el cabello, se afeitó y compró ropa nueva. Un día caminando bajo la lluvia le cae un rayo y se muere. Cuando llega al cielo se encuentra a Dios y le dice:
¿Dios, por qué yo siendo tan bueno me tuve que morir?
A lo que le contesta Dios:
Perdóname hijo, pero como te cortaste el cabello y te afeitaste no te reconocí.