Restaurantes
Luego de comerse tres platos en un exquisito restaurante, el cliente llama al mozo:
Camarero, todavía me he quedado con hambre, ¿Qué me aconseja pedir?
¿Quiere un consejo sincero?
Pida la cuenta, ¡Y estoy seguro que se le pasará el apetito!
En un restaurante, entra una dama y un caballero que tienen una cena muy romántica. La dama muy asombrada, le comenta:
Es la sexta vez que me besa la mano desde que nos hemos sentado a la mesa, ¡qué caballero es usted!
Le seré sincero, señorita. El camarero se ha olvidado de darme la servilleta.
¡Oiga mozo! Me parece que este pollo está crudo.
¿Por qué dice eso, señor?
Porque se está comiendo mi pan.
Un tipo en un restaurante pregunta:
¿A quién se le perdió un rollito de 1.000 dólares amarrados con una liguita roja?
Y otro contesta:
¡A mí!
Mira, me encontré la liguita roja.
Estaba un señor en un restauran y le dice al mesero:
¡Mesero! Quiero que me traiga un huevo bien duro.
A los diez minutos llega el mesero y le dice:
Aquí esta señor, que lo disfrute.
El señor toma el huevo y lo golpea, el huevo al recibir el golpe se rompe, y el señor, muy enojado le grita al mesero:
¡Mesero, este huevo está blando!
A lo que el mesero grita:
¡Huevo! ¡Cállate!
