Restaurantes

Era un sapo que va a un restaurante, entra y le dice al mesero:
Una sopa, por favor.
El mesero le responde:
Un momento, y se va, y regresa con la sopa, el sapo la observa y le dice:
¡Mesero, mesero!
Si, señor
¡Y la mosca!

Entra un señor a un restaurante y pide un huevo, después que el mozo se lo sirve el señor dice:
Oiga mesero, mi huevo está blando.
Ah, bueno, ¡Cállate huevo!

Camarero, camarero, ¿Qué es esto que hay en el menú?
Eso es comida, señor.
Pero que asco, ¿Y cada cuánto limpian ustedes las cartas?

Comensales que se sientan tentados a robar la cuchillería, los ceniceros y otros objetos que pertenezcan a este restaurante se les solicita que lo hagan discretamente. Nosotros queremos preservar la buena reputación de nuestra clientela.

Un hombre entra en un bar, se sienta a la mesa y llama al camarero para pedir.
Este le pregunta qué desea tomar, y el cliente le contesta que un filete. A esto el camarero responde que en aquel restaurante es obligatorio tomar sopa.
Pero yo no quiero tomar sopa, yo quiero un filete y nada más.
Lo siento señor, pero esto es un restaurante especializado en sopa y si come aquí tiene que pedirla.
Pero es que yo sólo quiero mi filete, y NO quiero sopa, repito, NO quiero sopa.
Lamento repetirle señor que en este restaurant hay que pedir sopa.
Bueno, pues deme una sopa.
Lo siento señor, hoy no nos queda sopa.