Suegras

Entra un señor a un bar y encuentra a un amigo en la barra muy triste y le pregunta:
¿Qué te pasa Pedro?
¡Cómo desearía que mi suegra estuviera muerta!
El amigo le dice, piensa que si tu suegra hubiese fallecido, tú no tendrías esposa.
A lo que Pedro responde:
¿Y por qué crees que deseo que hubiera muerto?

Moisés tuvo que incluir un mandamiento más, sabiendo que en el mundo existirían
las suegras.
No Molestar.

A mí me gustaría que mi suegra sea una estrella.
¿Sí? ¿Para que te lleve a Hollywood?
No, para que esté a 3.000 años luz.

¿Cuál es el enemigo natural del hombre?
Pues, ¡La suegra!

Entre suegra y yerno:
¿A qué hora volvió anoche?
A las ocho por tres menos cuarto de la madrugada, contesta el yerno.
Pues bien, dice la suegra, como eso se repita, multiplicaré la escoba por el mango y se lo dividiré por la cabeza.