Tacaños
Le pregunta el papá a su hijo:
Oigame hijo, ¿Por qué viene tan sudado?
Para ahorrarme unos pesos, me vine corriendo detrás del autobús.
Hombre hijo, no sea bruto, vengase corriendo detrás de un taxi, y así se ahorra más.
Era un hombre tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño que ladraba por las noches para no comprarse un perro.
Este era un amigo al que no le gustaba gastar dinero, va al aeropuerto a que el piloto le dé un paseo y le pregunta que cuánto le va a cobrar por llevarlo a él y a su esposa a dar una vuelta. El piloto le dice que 50,000 pesos.
Pero, ¿Cómo? ¡Es mucho dinero! Y el piloto le ve y le dice:
Bueno entonces, vamos hacer un trato, yo le doy una vuelta por toda la ciudad, si usted no grita arriba, no me paga.
Okay, ya nos estamos entendiendo.
Y así arranca el avión y se sube el señor y su esposa, y el piloto que era acróbata empieza a dar vueltas y vueltas, hasta que aterriza.
Y le dice al señor:
Bueno, ni modo perdí, usted no gritó.
Pues, si no grité ni cuando se cayó mi señora.
Un hombre fue a una barbería y le preguntó al dueño:
¿Cuánto cuesta la rasurada?
El barbero contesta:
Cuesta dos pesos y el corte de pelo cinco pesos.
Y el hombre responde:
Entonces, rasúreme la cabeza.
-Paco, dame 30 euros para pagar la luz.
-¡Ah, no! Mejor la dejas encendida.
