Vecinos
Un vecino al otro:
¡Oye!, y tú, ¿Por qué cierras las cortinas cada vez que tu mujer se pone a practicar sus lecciones de canto?
Para que los vecinos no crean que le estoy pegando.
Eran las cuatro de la mañana en casa de Pedro, cuando suena el teléfono:
¿Bueno?
¡Hola! Disculpe que le llame a esta hora, pero lo que pasa es que su perro no deja de ladrar y no me deja dormir.
¡Ha! Esta bien.
A la noche siguiente suena el teléfono en casa del vecino también a las 4 de la mañana:
¿Bueno?
¡Hola! Disculpe que le llame a esta hora, le llamo para informarle que yo no tengo perro.
Un hombre llama por teléfono a su vecino y le dice:
José por qué no amarras a tu perro que necesito hablar contigo.
Y le contesta:
¿Por qué no lo amarras tú, para que yo pueda salir?
Llega un vecino al parque y le dice a otro:
¿Dónde estabas?
El otro pregunta:
¿Por qué?
Es que te llamé por teléfono, y te dejé un mensaje muy importante.
Ah, okay, te dejo, voy a escucharlo.
Che, la gente cada vez lee menos.
Y cómo lo sabés.
Lo escuché por la radio.
