Vendedores

Un señor entra en una tienda de deportes y le dice al vendedor:
Por favor, ¿Tiene pelotas para jugar tenis?
Sí.
Pues, te espero mañana a las ocho.

Un señor vendía empanadas y decía:
¡Caliente las empanadas, caliente las empanadas!
Una señora le compró y estaba fría la empanada y, le preguntó al señor que por qué estaban frías y él le dijo que por eso:
¡Caliente las empanadas!

En un mercado un tocinero gritaba:
¡Chicharrones de huyaba! ¡Chicharrones de huyaba!
Y una señora que pasaba por ahí le preguntó cómo sabían los chicharrones de huyaba, así que decidió comprar y le dice al tocinero:
¿Me da un cuarto?
El tocinero le responde:
Sí, cómo no.
La señora probó un pedazo y se regresó de inmediato a reclamarle al tocinero:
¡Esto no sabe a huyaba!
Y le responde el tocinero:
No sea tonta, huyaba se llamaba la marrana.

Un hombre entra en una tienda:
¿Me cambia este billete de 1.000 pesetas por tres monedas de 500, por favor?
¿Será por dos?
Y entonces, ¿Dónde está el favor?

Llama un señor a una zapatería y dice el dependiente:
Le atiende la zapatería Blanco, ¿En qué le puedo ayudar?
Lo siento, me he equivocado de número.
Y dice el dependiente:
Pues venga aquí y se los cambiamos.