Viejitos
Una abuela está tomando el té con unas amigas y su nieta.
Y le dice a su nieta:
Hija, ¿cómo se llama ese alemán que me vuelve loca.
Y la nieta contesta:
Alzheimer, abuela, Alzheimer.
Se encuentra un abuelo muy triste en una plaza y se acerca una mujer y le pregunta:
¿Qué le pasa abuelo? ¿No tiene casa?
No, no es eso.
¿No tiene plata?
No, no es eso.
¿No tiene una mujer que lo acompañe?
No, no es eso.
Entonces, ¿Qué es lo que le pasa?
Es que no me acuerdo la dirección en donde vivo, no me acuerdo el número de cuenta del banco donde tengo la plata, y dónde deje a mi mujer.
Era una anciana que estaba formada en una taquilla, cuando de repente se acercan unos chavos y le quitan su lugar en la fila diciendo:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
De repente aparecen unas chavas y le dicen:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
En seguida unos señores y señoras y lo mismo:
¡Los ancianos al final, los ancianos al final!
Ya al final de la fila la anciana grita con voz indignada:
¡Ahora si se amuelan, a ver quién les vende los boletos!
Una anciana le pregunta a un chofer de micro:
¿Como se puede llegar más rápido al cementerio?
El chofer responde:
Pongase debajo de la rueda y estará muerta en segundos!
Había una vez un viejito que le dijo, No, a las drogas y se murió.
