Viejitos

Una anciana de 80 años tuvo una cita con un anciano de 85. Al regresar a casa su nieta le preguntó que cómo le había ido, a lo que la anciana le contestó:
¡Tuve que darle una bofetada!
La nieta pregunta enojada:
¿Por qué, se quiso propasar contigo?
No, al contrario, yo pensé que ya se había muerto.

La abuela pregunta al nieto:
Niño, ¿cómo se llama tu amigo, el que siempre me esconde las cosas?
Y el nieto le contesta:
Alzheimer, abuela, Alzheimer.
La abuela vuelve a preguntar:
¿Y ese otro que me pone tan nerviosa? ¿Cómo se llama?
El nieto le dice:
Parkinson, abuela.

Eran dos viejitos, y la viejita dice:
Cuasi, ese señor no deja de mirarme, ¿Será director de cine?
No, responde el viejito, es el dueño del circo.

Están tres viejitos conversando alrededor de una mesa, en la casa del más viejo de ellos el cual tenía como 90 años, y que tenía muy mal humor. Entonces, los otros dos se ponen a conversar que tenían problemas de arteriosclerosis y muy mala memoria.
Compadre Luis, sabe que el otro día iba a la panadería y de repente aparecí en la farmacia, después me fui a la iglesia y aparecí en la parada del autobús.
Eso no es nada, yo iba al baño y aparecí en el cuarto orinando en la cama, iba a la sala y aparecía en el jardín.
En eso el más viejito, que los está oyendo, empieza a golpear la mesa y a decir:
De qué hablan ustedes viejos, están locos.
Y sigue golpeando la mesa mientras hablaba refunfuñando, y de pronto se para, los otros dos se le quedan mirando y le preguntan:
¿Adónde vas?
Y éste responde:
¡No ves que están tocando la puerta!

Un viejito estaba en la calle cantando una canción, de pronto estornuda y se le cae la dentadura, y pasa un tipo locochón y le dice:
¡Oiga, se le cayó el cassette!